Cuándo aceleras un Audi R8, y comienzan los número rojos del medidor de revoluciones por minuto ¿Es el momento de meter presión y mantener las cosas calientes? Un instinto espontáneo aparece y, en lugar de eso, se presiona fuerte el pedal del freno, disminuyendo la velocidad hasta aproximadamente los 90 kph que marca la señal de limitación de velocidad y es que hay que tener cuidado con las decisiones que se toman, pues en este caso fue prudente hacerlo por precaución, pues la emoción se sentir y escuchar un Audi R8 puede terminar en tres cosas, un viaje apacionantemente innolvidable, una multa por exceso de velocidad o un choque terrible, gracias a Dios en este caso se evito al coche policía en el que había un agente apuntando directamente con su radar. En una de las carreteras más tranquilas de Nevada, no hay duda de que es su trabajo el cazar a todos los que, como nosotros, intenten mover un modelo como nuestro Audi R8, y sin duda, sus oídos le habrán avisado de que se le acercaba un coche que pedía a gritos una aceleración desenfrenada, una multa venía acercándose más rápido de lo que pensaba, pero no fue así.

Cada vez que te subes al Audi R8, notas como el coche es mas que un método de transporte, allí es donde entran en contradicción quienes buscan un modelo para llegar a su trabajo y quienes por el contrario son simplemente cómplices con el coche que conducen, no tiene por que ser un Audi R8, puede ser cualquier modelo al cual se le brinda un afecto especial, al cual unos llaman amor, consideración o simple estima, pero que en circunstancias como esta aflora y se convierte en una amistad del primer día, en el que las carreteras son aventuras que terminan con un suspiro después de sobrepasar varias veces la velocidad permitida deseando más pero conteniendose.
Comentarios: