El nuevo Honda CR-V apuesta por los sistemas de ayuda al conductor. Esto, unido al cambio automático y al motor 2.0 iVTEC, convierte la conducción en un mero ejercicio de observación.

Hay conductores que se compran un coche porque no tienen más remedio que utilizado para sus desplazamientos. El "placer" de la conducción no va con ellos. Aunque también hay otros que sí les gusta conducir, pero no durante las interminables rectas de las autovías con límites fijos de velocidad. Para todos ellos, parece diseñado el nuevo Honda CR-V. A pesar de ser un SUV compacto de gama media, la marca nipona no ha dudado en incorporar todo tipo de ayudas a la conducción. Uno de estos elementos es el control de crucero adaptativo. Al fijar una velocidad, este sistema mantiene la distancia con el vehículo que le precede, y, si es necesario, frena para mantener esta distancia, que se puede regular con una tecla del volante. La forma de frenar es un poco molesta, pero no llega a ser brusca. Además, Honda también da la posibilidad de incorporar el sistema de mitigación de impactos, CMBS que avisa cuando te acercas demasiado a un coche y existe posibilidad de colisión. En caso de que el golpe sea inevitable, este sistema tensa los cinturones, e incluso puede frenar solo.
Otros Artículos de Honda en EspacioCoches: Honda Accord 2008 / Honda CR-V / Honda CR-V vs BMW X3/ Conclusiones Honda CR-V y Toyota Rav4
Artículos relacionados
Comentarios al artículo
[…] Información relacionada: Honda Pilot 2009 / Hyundai Génesis Coupe y Honda Fit Sport en Nueva York 2008 / Honda CR-Z, CR-X reencarnado / NAIAS 2008 (22° parte) – Honda / Honda S2000, manejarlo es algo increíble / Honda CR-V 2.0 Vtec, la pequeña maravilla […]
Últimos comentarios