Lo interesante de conducir una SsangYong Rexton II
En la montaña, el SsangYong Rexton II se comporta de una manera muy eficaz e, incluso en los ascensos más duros, todo el conjunto se pone en movimiento sin el más mínimo problema. Gracias a su avanzado sistema de tracción total inteligente (TOD), el par se distribuye entre los dos ejes en función de la carga y las características del terreno de manera totalmente automática. En condiciones normales, el par se transfiere al eje trasero en su mayoría (5/95) pudiendo llegar al 50/50.

En este caso, al llevar remolque, no llega a este extremo, pero cuando el sistema detecta el mayor peso arrastrado, transfiere de manera automática parte de la fuerza al eje delantero del Rexton II para que éste ayude al trasero. Por esta razón, en montaña o en asfalto mojado, no tendremos excesivos problemas de tracción. Y cuando lleguen las curvas, la tracción total, ya repartida entre los dos ejes, aportará un extra de seguridad para que el conjunto no se mueva.
Lo que no va a ayudar tanto es la dirección, demasiado desmultiplicada (3,5 vueltas de volante) y dotada de un sistema de asistencia variable con la velocidad que la asiste demasiado, por ejemplo, en ciudad. Y después, cuando se aumenta el ritmo, no transmite demasiada información, resultando muy blanda en el comienzo de los giros y, repentinamente dura en su continuación.
La estabilidad de conducción Rexton es convincente. El chasis del coche no es que sea un gran ejemplo a seguir, ni siquiera el del modelo actual (el eje trasero suele rebotar con baches, las ruedas delanteras tropiezan con irregularidades del terreno, etc … ). Pero los movimientos suelen desaparecer rápidamente incluso por encima de la habitual frontera de los 80 km/h cuando se conduce con suficiente carga de apoyo.
Categorías: 2007 Todoterreno
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