Alerones | Tipos
Los alerones son un factor muy importante para el vehículo por varios aspectos. Por un lado es agradable estéticamente, por otro mejoran la adherencia y la estabilidad en las curvas, y por último sirven para aumentar la velocidad.
Las dos funciones básicas de un alerón son la de reducir y optimizar la resistencia que ofrece el vehículo al aire y conseguir que la adhesión y la fuerza de apoyo del coche con el firme sea mayor. Cuanto menos brusca sea la manera en la que el coche corte el aire, el rendimiento del vehículo será mejor. Si el aire se atraviesa de un modo progresivo, la resistencia disminuirá.
Además aumentan la adherencia del neumático al suelo, por lo que se incrementa también la seguridad del vehículo, especialmente cuando éste vira.
Si se coloca un alerón que no tiene nada que ver con el vehículo, se puede producir, por ejemplo, una descompensación en el peso de los ejes, con lo que el coche sufriría una falta de fiabilidad especialmente cuando se mueve velocidades altas. Si es posible es mejor utilizar el alerón fabricado por la marca.
Los tipos de alerones que hay en el mercado son muy variados. Están los de aluminio, fibra de vidrio, fibra de carbono, con luces, sin luces, los universales (para ser colocados en todo tipo de vehículos) y hay alerones específicos para cada modelo de marca de coche.

Comentarios:
5 Comentarios al Artículo: Alerones | Tipos
Deja un comentario!



Como se entenderá, esto reduce la velocidad final del auto, pero aumenta la adherencia, lo que al final es positivo.
El principal cuidado que se debe tener al instalar un alerón es que éste esté orientado de tal manera que cumpla su verdadera función, ya que se ve por la calle cada auto con alerones instalados de manera artesanal y que, por su ángulo de ataquen, hacen que en realidad, las ruedas se despegen del suelo, generando el efecto contrario a lo que se desea.
Para hacer una sencilla prueba, vasta con sacar la palma de la mano por la ventana cuando se conduce, como un ala e intentar cambiar el ángulo de ataque para ver cómo nuestra mano sube o baja por la resistencia del aire y a la misma vez, se frena o tiende a irse hacia atrás.
Es por eso que los F1, en circuitos lentos como Mónaco, aumentan el área de contacto o ángulo de sus alerones, para tener más adherencia y menos velocidad final. Lo contrario en circuitos rápidos como Monza, por ejemplo, donde primará la máxima velocidad, reduciendo el ángulo de los alerones al máximo.