La misma contradicción de siempre inunda al redactor de un artículo ¿describo al coche técnicamente o muestro el significado de un modelo elaborado? Y la respuesta sigue siendo la misma… solo hare el mejor esfuerzo. Por esta razón es que se comentara el significado de la “M Sport Package”, tanto en términos prácticos como en teóricos, es de esperar que la información sirva de algo más que un mero “informativo”, pues la idea es justamente entrar a discutir si vale o no la pena el modelo “x”.
La X5, una versión de mucho poder, que trata de incorporarse al mercado tras el nuevo segmento de todo terrenos multi disciplinarias, por lo que no era muy extraño pensar que tras su “estructurada” figura original, el X5 sería renovada sin sacarse el modelo original del mercado, ¿como lo hacen?, muy sencillo, implementando un paquete opcional para el usuario, el nombre clave “M Sport Package”.
Teoricamente se traduce en la implementación de un renovado estilo exterior, en donde ciertas cuestiones se optimizan como por ejemplo las molduras de protección de las puertas, arcos de ruedas más pronunciados, colores a implementar al coche, llantas opcionales de 19” o 20”, mejoras de la estabilidad, suspensión deportiva, entre otras varias cosas.
Sin embargo mas allá de lo teórico, hay que señalar que es lo que se esconde tras este coche de nuevos implementos, ¿habrá realmente un cambio?, la respuesta es compleja como siempre, y la decisión final podría ser mas cargada hacia un “no”, puesto que si bien en cierto se mejoran mecánicamente bastantes cosas, en lo que respecta al aspecto exterior, más allá de encontrarla con un color uniforme en su paragolpes con relación al resto del coche y una modificación en la entrada de aire frontal ubicada en el paragolpes, los cambios son demasiado sutiles, para un paquete que cuesta dependiendo de la versión de los 7.000 a los 7.500 euros.
Mas alla de todas las cosas, pareciera obvio que lo que ha implementado BMW obedece a otros móviles, mas que a beneficiar al usuario, claramente se trata de un plan de marketing, bien estudiado por lo demás, debido a que se han dado cuenta de los puntos flacos de una serie “X5” que quizás resulto demasiado rígida en un segundo instante, o sea después de tener a toda la competencia al lado y a un menor costo varias de ellas, por lo que se ha querido jugar con la implementación “prestaciones”, para lo cual convenía hacerlo a nivel de paquetización y no de actualizar un modelo que es relativamente moderno, porque si así lo hubieran hecho habrían provocado la desvalorización del vehículo, cuestión que no habría sido bien recibida por el público que ya poseía un modelo, así es que nada mejor que sacar un paquete del tipo “M”.
A pesar de todo, es un buen trabajo, pero debieron haberlo presentado como uan versión de la X5 y no como una opción accesible por ciertos miles de euros, pues parece a estrategia de emergencia, casi un “remake” a domicilio, como queriendo decir “si no quiere parecer anticuado con su poco vistosa pero vigorosa X5, no la pierda y actualícela”, absurdo ¿no? Aún así BMW ha desarrollado una buena idea, comercial, pero buena.



por siempre.