Lo que no tiene explicación convincente en el Jeep Compass es la iluminación que proporciona el equipo de los faros, los ruidos aerodinámicos que se escucha elevada velocidad y la pésima calidad de acabado interior. Si bien la presentación atractiva y ajuste sus elementos parece correcta, los plásticos duros empleados en todos los revestimientos interiores son de escasa calidad y tienen unos remates penosos, con multitud de bordes y aristas cortantes. Semejante terminación de bienes de equipamiento que tampoco destaca frente a los rivales del Jeep Compass, que hacen que este modelo tenga un precio algo más elevado de lo que la calidad percibida nos pide pagar, aunque a nivel mecánico cumplen su cometido.




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Un Comentario al Artículo: Jeep Compass, no todo es felicidad