Para el Opel GT, los ingenieros han diseñado un bastidor de configuración clásica basado en un chasís muy rígido, anchas vías y una batalla de 2415 mm. La suspensión es de paralelogramos deformables con triángulos superpuestos de aluminio forjado en las cuatro ruedas, el centro de gravedad está posicionado muy bajo, y la distribución de pesos de 51:49 resulta equilibrada. La caja de cambios manual es de cinco velocidades, con palanca de cortos recorridos y tacto deportivo, y el diferencial de deslizamiento limitado asegura la capacidad de propulsión. Una viga de refuerzo situada entre la transmisión y el eje trasero contiene los efectos de reacción al acelerar o desacelerar.




Comentarios:
Un Comentario al Artículo: Opel GT, desde el comienzo hecho para correr