Dentro de la cada vez más amplia gama Porsche, quizás el más equilibrado y tentador de todos ellos sea cl 911 Carrera S con tracción a las cuatro ruedas y techo tipo Targa. Tiene toda la personalidad de los "911", añade un plus de seguridad y docilidad en su conducción (siempre comprometida con el motor colgado por detrás del eje trasero), y su gran techo de cristal se retira abriendo el paisaje a sus ocupantes sin crearles el más mínimo problema de circulación de aire. Sin embargo, la belleza y el atractivo no tienen patente y sus dos acompañantes pueden hacer dudar al más apasionado porschista. El BMW 650i Cabrio llama la atención y hace volver muchas miradas, incluso con el techo de lona colocado. Cuando lo observamos, las líneas de este modelo, que puntualmente podrian incluso resultar extrañas, forman un conjunto magníficamente logrado en el que el tamaño se aüade como un lujo más.




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