Escrito por Tendenzias

SsangYong Rexton II, un pequeño tractor de asfalto

A partir de 50 kg de carga en el maletero del SsangYong Rexton II, la parte trasera se hunde en exceso y, si añadimos la imprecisa dirección, no resultará fácil realizar correcciones de tra­yectoria, encontrando algún que otro vaivén un poco desagradable. Por esto, el confort de con­ducción aumenta de forma proporcional si reducimos la carga de apoyo.

SsangYong Rexton II

Con los re­comendados casi 100 kg y los otros 100 kg de lastre en el maletero, el eje trasero ya casi apoya en los topes de goma de los amortiguadores incluso en parado; con lo que cualquier irregularidad del terreno pro­voca que la parte trasera del coche se vuelva muy reboto­na. Eso mejora con el maletero vacío y con un poco menos de carga de apoyo porque enton­ces dispones de más reservas para la suspensión.

El confort de conducción también se ve disminuido por el ruido del motor del SsangYong Rexton II, cuyas fre­cuencias de ramoneo son más audibles a ciertas revoluciones llegando a hacerse demasiado evidentes en largos viajes. Es una pena. Porque por lo demás, la estancia a bordo del Rexton es muy agradable. Los asientos son cómodos, la habitabilidad está bien resuelta, la climatización es efectiva y los materiales no dan la sensación de baratos, con buena calidad incluso en los ajustes.

Aunque en corea no se sue­le conducir con remolque, las condiciones físicas de la carro­cería del Rexton II para ello son favorables: el portón del maletero de una sola pieza se abre hacía arriba y, como tiene un borde de carga tan alto, de­ja suficiente espacio sobre la bola del remolque y hasta éste para abrirlo sin problemas. Lo único malo es que los grandes espejos exteriores, debido a su ancho borde, se resisten un poco a ponerles los tensores para los espejos adicionales. Un mal menor para una buena cabeza tractora de remol­ques.

EspacioCoches.com

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