Después de 100.000 kilómetros, muchos coches tienen un aspecto lamentable. No así el Tucson. Su mecánica no es la más moderna, pero resulta bastante resistente ¿De verdad es necesario escribir sobre este coche? Si durante toda la prueba apenas ha sucedido nada. Parece ser que los coreanos le han pillado por fin el truco al asunto: no hace falta tener la mecánica más avanzada, sino la que mejor cumpla las expectativas de los clientes. Y mientras los llamados fabricantes de marcas premium prefieren la tecnología más avanzada, la clientela de los coreanos pasa al lado de los vehículos de lujo averiados con cierto aire de suficiencia.




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